Un amor Celestial primera parte

Cupido, ese ser que se había encargado desde principios de la humanidad a unir a las personas, a sembrar el amor, a que todos en el mundo se amaran así como lo había dicho el creador, estaba ahora confundido, no sabia que hacer, se sentía un total fracaso, ninguno de los últimos intentos que había hecho para que la humanidad se siguiera amando como antes funcionaba. Al contrario, las guerras en el mundo aumentaban diariamente. ¿Qué había salido mal? Se preguntaba a cada rato. Sentado en aquella nube, no podía parar de llorar. Un joven ángel que pasaba por ahí en esos momentos observó aquella triste escena. Se acercó hacia el, sin tener idea de quien era, solo que le había llamado la atención aquel llanto tan triste que Cupido tenia. 

-“¿Puedo ayudarte en algo?”- preguntó el ángel a Cupido.

-“No, nadie puede ayudarme. Déjame solo por favor”-. Contestó Cupido sin siquiera voltear a ver quien era su interlocutor. El cual no se dio por vencido e insistió.

-Anda, dime que pasa. A lo mejor puedo hacer algo por ti -. Insistió el ángel.

-Es que ya te dije, nadie puede ayudarme. Soy un gran fracaso -. Contestó molesto Cupido.

-No entiendo por que dices que eres un fracaso, nadie en el mundo es un fracaso, mucho menos acá arriba donde todo se puede obtener -. Contestó optimista el ángel.

-Se nota que eres nuevo en este lugar. Claro que acá arriba nada es fácil al igual que abajo. Tenemos nuestras misiones y tenemos que cumplirlas al pie de la letra.

-Pero son fáciles las misiones, no hay nada que un ángel no pueda hacer. A ver dime, ¿Cuál es tu misión? ¿Por qué dices que eres un fracaso?

-Soy Cupido, me encargo de que todos los seres en la tierra se amen. Me encargo se sembrar el amor. Pero, todo eso en los últimos tiempos es un fracaso. La gente ya no se une a otras por amor, sino por interés, las guerras han aumentado, la envidia entre todos cada vez es mayor. No hay una manera de ver las cosas positivas entre tanta crueldad, en donde los hombres se matan hasta por la mínima provocación. La verdad estoy decepcionado de mi misión, ha podido mas el odio que todo el amor que pude sembrar.

-En verdad tienes razón. – Dijo pensativo el ángel. – pero tiene que haber una solución, la verdad no creo que todos los seres humanos sean iguales.

-Yo estoy pensando que sí son todos iguales. – contestó Cupido. –Antes, las parejas que unía duraban toda la vida juntos. Ahora, cada vez hay mas divorcios y aquellas personas que alguna vez se unieron y se amaron, ahora se desprecian, incluso han llegado a asesinarse entre ellos. La verdad, no entiendo por que ese amor se puede convertir en tanta ira. La gente piensa que el amor es algo que significa poseer a la otra persona, tenerla a tu entero dominio, cuando no es así, porque si esa persona quiere tener otras cosas que hacer, otras ideas y si la pareja no está de acuerdo en eso es cuando empiezan los problemas. He visto muchas cosas muchacho, tantas que no te imaginas, casos en que al principio todo está muy bien, de repente todo cambia y aquel amor ahora ya no existe.

-Por más que me digas, creo que hay cosas que aun se pueden hacer. Todo está  en ponerle fe a lo que hagas, pero creo que a ti ya se te terminó esa confianza.

-¿Acaso no has entendido mis explicaciones? ¿Crees que es fácil verme derrotado?

-Estoy seguro que no es así como tú dices, estoy seguro que puedes cambiar al mundo aun. Solo está en ponerle un poquito mas de dedicación. El amor no es una semilla que siembras y ya, tienes que regarla, tienes que estar al pendiente de que crezca sana y salva sin malezas alrededor. La mala hierba destruye todos los cultivos, por eso tienes que estar ahí como buen labrador, cuidando tu siembra para que pueda dar frutos. Estoy seguro que nada mas das el flechazo y te vas, dejando a los humanos para que ellos hagan el resto.

-¿Tú que vas a saber? ¿Quién te crees que eres? ¿Acaso te crees mejor que yo? – preguntó molesto Cupido.

-Si quieres comprobamos. Vamos a la Tierra, buscamos a un hombre y a una mujer distintos, que no cumplan con las reglas sociales y hacemos que se amen a pesar de todas las dificultades que puedan encontrar a su alrededor.

-Ja, ja, ja. Sí que eres inocente. No muchas gracias, no tengo porque perder mi tiempo en esa tontería.

-¿Acaso tienes algo mejor que hacer? ¿No crees que estar aquí sentado llorando es peor que perder el tiempo tratando de hacer algo por remediar tu problema?

-Amm, en eso tienes razón eh. Pero ¿Qué ganaría con esto?

-Pues mira, si funciona te comprometerás a no dejar escapar el amor en los seres humanos, en que cada vez que unas a una pareja tendrás que estar siempre al pendiente de lo que suceda y como buen agricultor estar podándolos y quitándoles la maleza de alrededor para florezcan y puedan dar muy buenos frutos.

-¿Y si no funciona? ¿Que harás tú?

-Si no funciona yo te entrego mis alas y renuncio a ser un ángel para siempre.

-Pues aunque no me servirían de nada tus alas y no me interesa si seas un ángel o no, acepto, porque no tengo otra cosa que hacer y quiero ver tú derrota. Quiero que veas por tus propios ojos que no se puede hacer lo que dices ya que no me quieres creer sin comprobarlo.

 

Así es como este par de ángeles se dirigieron a la Tierra, su objetivo era buscar a dos seres que lograran amarse a pesar de todos sus problemas sociales. Entre las nubes estaban aquellos seres celestiales observando al mundo.

-Anda decide, ¿A dónde vamos? – Preguntó Cupido –tú eres el que tienes que hacer todo yo solo te veré.

-Ok pues préstame tu arco y las flechas para poder empezar con esto.

-¿Cuál arco? ¿Cuáles flechas? Yo no uso eso. En la tierra los humanos por ignorancia inventaron eso, pero en realidad para poder hacer que las personas se amen uso este polvo del amor -. Dijo Cupido, tendiéndole la mano con una bolsita, pequeña que contenía un poco de polvo del cual había mencionado ya.

-¿y con esto enamoras a las personas? -. Preguntó incrédulo el ángel.

-Sí, solo rocías un poco en las personas que quieras se enamoren y listo, el hará el resto.

-Ok, bueno pues ahora ¿Qué te parece si vamos a algún país de este planeta a probar esto?

-Te estabas tardando eh. Anda que  no tenemos mucho tiempo. Si el ser supremo se entera que andas tú ayudándome, nos castigan a los dos.

Así que aquellos ángeles se dirigieron hacia el continente Americano, ahí escogieron un país que estaba en el centro del continente de nombre México, después de eso buscaron la ciudad donde harían lo pactado.

-¡Ahí! – Gritó el ángel entusiasmado -Esa ciudad.

Cupido no entendía por qué precisamente ahí pero pues para la prueba daba lo mismo cualquier lugar, pero como el solo iba a observar lo que el joven ángel le demostraría no tenia ningún problema por ese lugar específicamente.

-Vamos pues. – Dijo Cupido – este lugar se llama Culiacán Sinaloa-. Cuenta con mas de 800, 000 habitantes. – terminó de informar Cupido.

-¡Vaya! Veo que estas informado de todo ehh. – dijo burlonamente el joven ángel.

-Claro. Se con exactitud todo lo que sucede en todo este planeta, las costumbres de cada persona, todo lo que hacen lo bueno y lo malo.

Se dirigieron a la ciudad, en una colonia llamada Stase II vieron al que sería aquel hombre que unirían con quien sabe aún que mujer.

Temo, así le decían de cariño aquel muchacho. Tenía cosas buenas y cosas malas como todos los humanos. Divorciado, con dos hijos de los cuales el se hacia responsable. Veintisiete años, una vida por delante, trabajaba en una empresa de investigación de mercados. De pasatiempo le gustaban las películas y las computadoras; estas ultimas eran su pasión, podría estar horas y el tiempo se le iba en un abrir y cerrar de ojos.

Aun así no era feliz, sentía que le faltaba algo, se sentía un fracasado por todo lo que le había pasado con anterioridad. Estuvo casado durante seis años con una persona que jamás lo comprendió y que solo quiso sacarle hasta el ultimo centavo, claro, no tenia mucho que digamos pero todo lo poco si que salía de su bolsillo para darle gusto. Cuando ya no pudo hacerlo ella lo dejó por alguien que si no era mejor cuando menos le daba el dinero que el no podía darle. Abandonado con sus dos hijos pidió ayuda a sus padres para que se los cuidaran mientras el trabajaba. En sus ratos libres asistía al ciber café que tenia a una cuadra de su casa para distraerse un poco. Esa era su rutina, trabajar, cuidar a sus hijos e ir al ciber.  

Aquella ocasión en que los ángeles dieron con él iba directamente al ciber después de haber terminado de trabajar.

-¡Ese! El será nuestro galán en este experimento-. Dijo entusiasmado el joven ángel. –Creo que es muy buen candidato para esto.

-¿Él? ¿Qué tiene de especial?

-Pensé que lo sabias todo. Pues el tiene todo lo que las sociedades humanas catalogan como un mal partido para las mujeres que aun son señoritas y que aspiran a algo mucho mejor.

-Es verdad, los humanos quieren que sus hijas se casen con alguien, que económicamente les vaya bien, que no tengan hijos ni compromisos, que no sean divorciados y pues es adicto a las computadoras, pero no veo nada mas de malo en él.

-Espera a que conozcas quien será su pareja y entonces si, verás que no estoy equivocado de que esto no será nada fácil de unir.

-Es más, yo escogeré a la pareja de el, a ver si es cierto que eres muy bueno en esto y que harás que se amen como dices. – dijo Cupido convencido de que aquello seria divertido.

El joven ángel lanzó un poco de polvo del amor  en el muchacho que iba caminando por la calle. Él, no sintió nada. Ni siquiera notó que era victima de un experimento entre Cupido y un novato ángel.

Los ángeles se dirigieron a otro punto de la ciudad. En la colonia Hidalgo, por una calle escondida. Ahí vivía una joven, de escasos diecisiete años. Jasmin una niña triste, sin mucho que ver de la vida, tan solo la responsabilidad de ayudarle a sus padres a hacer el quehacer de la casa, todos los días se levantaba muy temprano y se acostaba ya tarde haciendo todo lo que se tenia que hacer. Triste para una niña de su edad, no tenia ilusiones, no tenia amigos, su únicas amigas se podría decir eran su madre  y su hermana, pero claro, a ella le faltaba algo mas que eso.

-Ella será la pareja-. Dijo Cupido.

-Si que me la pones difícil eh -. Dijo el ángel. – su familia es un poco conservadora y creo que no aceptaran a alguien que sea diez años mayor que ella, aparte el tiene dos hijos y pues ella es una niña aun.

-¿Qué no se supone que este es el chiste de todo? – preguntó Cupido.

-Sí claro, solo estaba haciéndote ver que está difícil para que veas lo que se puede lograr en esto tan delicado.

-Pues adelante, observo. – dijo Cupido.

El ángel metió la mano a la bolsita con los polvos del amor y los lanzó  a la chica que se encontraba en el patio, barriendo, sin pensar en nada más que en su desgraciada vida de estar ahí, teniendo las responsabilidades de una persona mucho mayor que ella y estar condenada a seguir así durante mucho tiempo. Ella no había tenido mucho a donde ir. Fue a la escuela un tiempo pero por problemas ya no pudo ir, tuvo novios a los cuales ella quiso sin lugar a dudas pero no disfrutó de mucha suerte con ellos. Salía a fiestas de vez en cuando con las amigas de su hermana, ella aun conservaba algo a lo que se le podría llamar amigas, eran las compañeras de la preparatoria donde había estudiado y que de vez en cuando frecuentaba. De vez en cuando. Su padres les compraron a su hermana y a ella una computadora para que hicieran las tareas de la escuela, habían puesto internet, así que el pasatiempo de ella después del negocio que hacia en su casa era chatear. Conocía a un sinfín de personas de todo el mundo, con los cuales había algunos con los que charlaba más que otros.

 

Aquella tarde, se sentó como de costumbre. Encendió el ordenador. Esperó a que este funcionara y entrara en la página principal. En realidad no hacia muchas cosas en la computadora, hacia poco se había suscrito en una página para subir sus fotos y que sus amigos se las firmaran, pero de ahí no hacia gran cosa, solo eso y chatear. Le gustaba hacerlo porque sentía que las personas que charlaban con ella, la entendían, se sentía importante para ellos, les contaba sus cosas, ellos le contaban los problemas de ellos, en fin una gran red de amistan sin conocer a nadie en particular. Escribió su dirección de correo y su contraseña, esperó un momento a que su computadora funcionara y entonces entró al mundo cibernético. Checó que tenia a varias personas conectadas, entre ellas a Víctor el primo de un compañero de ella en la escuela, chateaba con el a menudo, era simpático, siempre le decía cosas bonitas y eso le gustaba.  Observó que tenía varios correos sin leer y después de que se desapareció la publicidad miró que alguien la había agregado y sin pensarlo mucho le dio aceptar. La dirección no era conocida, pero pues que mas daba poder preguntarle de quien era esa dirección.  

Los polvos del amor habían dado su primer paso.

 

Temo, en compañía de su compañero de trabajo estaban en aquel ciber. Víctor, su compañero, le gustaba jugar, aparte de mandar correos y chatear. Los dos estaban divirtiéndose pasándose fotos entre algunas otras cosas. Temo observó que estaba chateando con una chica, le pregunto que si quien era y el le explicó brevemente que se trataba de una compañera de la escuela de su primo. Le dijo, que en realidad no la conocía personalmente, solo por ahí. Temo, observó la foto del display de aquella chica y desde ese momento le pareció hermosa. Al decirle a Víctor que esa niña era preciosa el lo trató de sacar de su error diciéndole que en realidad era fotogénica y que no estaba tan bien como la hermana de ella. Entonces le pidió su correo pero Víctor se negó a dárselo. Pero en ese momento Víctor envión un correo de cadena para varios entre ellos él y la chica, es así como se hizo de su correo, “Jasmin” hermoso nombre, el pensamiento lo invadía al momento de agregar aquella dirección. Sin ninguna intención solo de conocerla, sabia que no tenia muchas posibilidades que una niña mucho menor que ella se enamorara de él, quiso charlar con ella. Y ese día empezó todo….

 

Continuará….

 

 

2 Respuestas a “Un amor Celestial primera parte

  1. OoLaZ mii aMoOr…!!
    MucHiiSiiMaSs GraCiiaS pOr voLveR a eScriBir Esta HiisToRiia
    tan HerMoOsa,
    VaZ muuii Biien y yOo se qE aSii sEguiiRasS .

    nO olviDesS que Te aMoOo muChiiSiimoO
    y Pues EstarE en EspeRa de Lo DemaZ.

    haSta ProOntO aMoOr.

  2. una ves mas me dejas sorprendida con tu capasidad de redactar savia que podias me facino y mas que eso me dio muchisimo gusto que lo agas te esta quedando muy bien mas que bien estare pendiente no lo dudes aun que ya la se muy bien no me la perdere ya que tenia rato esperandola cuidate mucho bay***

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